Estudios sobre Bullying y mayor rechazo hacia niños Autistas
Hay dos líneas de investigación bastante claras que encajan con las hipótesis de que…
Los niños no autistas pueden percibir muy rápidamente que un niño autista “es diferente”, incluso sin saber que es autista ni poder explicar qué están detectando.
Los niños autistas tienen, en promedio, más rechazo, aislamiento y victimización/bullying por parte de sus compañeros que los niños no autistas.
La investigación es especialmente interesante porque sugiere que no hace falta que un niño sepa qué es el autismo para responder de manera diferente a un compañero autista.
1. ¿Los niños neurotípicos pueden detectar que otro niño es "diferente"?
Hay estudios experimentales muy interesantes.
Stagg, 2022/2023 — niños de 6–9 años
Stagg, Thompson-Robertson y Morgan hicieron que 146 niños de primaria de 6–9 años vieran vídeos de 14 personas: 7 autistas y 7 no autistas.
Los vídeos presentaban diferentes cantidades de información:
- solamente la apariencia/expresión corporal;
- hablando;
- o solamente el contenido transcrito de lo que decían.
Los niños valoraron más negativamente a los niños autistas en las tres condiciones. Es decir, la diferencia en la impresión no dependía exclusivamente de escuchar una conversación completa: aparecía incluso con información muy limitada. (British Psychological Society)
Esto es bastante importante para tu pregunta porque los evaluadores eran niños de primaria, no expertos en autismo.
Campbell et al. — incluso una exposición muy breve
Otro estudio examinó vídeos de niños autistas y no autistas y pidió a 44 niños con desarrollo típico que evaluaran aspectos relacionados con la amistad.
Los niños autistas recibieron puntuaciones inferiores en todas las medidas de amistad, pese a que la exposición a los vídeos era breve. Los investigadores encontraron además diferencias en cómo se percibía su expresividad facial. (PubMed)
Artículo en PubMed — Does facial expressivity count?
2. Hay una investigación todavía más interesante: los "thin slices"
Una línea de investigación de Sasson y colaboradores estudia algo denominado thin-slice judgments: las impresiones que las personas forman a partir de unos pocos segundos de comportamiento.
En uno de los estudios, observadores no autistas veían fragmentos muy breves de comportamiento social real de personas autistas y no autistas.
Los participantes:
- valoraban menos favorablemente a las personas autistas;
- mostraban menos intención de iniciar una interacción social con ellas;
- y estas diferencias aparecían en cuestión de segundos.
Y algo especialmente relevante: el fenómeno se observó tanto con observadores adultos como infantiles. (PubMed Central (PMC))
Neurotypical Peers are Less Willing to Interact with Those with Autism based on Thin Slice Judgments
Esto no demuestra que los niños estén identificando conscientemente "este niño es autista". Esa distinción es importantísima.
Es perfectamente posible que el proceso sea más parecido a:
"Hay algo diferente en cómo se comporta esta persona → no sé exactamente qué es → me resulta menos familiar → prefiero interactuar con otros."
que a:
"Reconozco que esta persona tiene autismo."
De hecho, la evidencia disponible apunta mucho más hacia lo primero.
3. Y sí: hay evidencia de rechazo y aislamiento entre iguales
Aquí también hay estudios bastante sólidos.
Un estudio con 79 niños autistas y 79 compañeros no autistas, en 75 aulas de primaria, utilizó redes sociales de las propias clases para estudiar amistades y aceptación.
Encontró que los niños autistas:
- tenían menos amistades recíprocas;
- eran menos aceptados por sus compañeros;
- estaban más frecuentemente en posiciones periféricas o aisladas dentro de la red social;
- y las diferencias eran particularmente marcadas en los cursos superiores de primaria. (PubMed Central (PMC))
Un dato especialmente llamativo:
solamente el 21,2 % de los niños autistas tenía una amistad recíproca dentro del grupo de los tres mejores amigos, frente al 61,7 % de los compañeros de comparación.
Y para una amistad recíproca considerada "mejor amistad", las cifras fueron 11,6 % frente a 47,8 %. (PubMed Central (PMC))
Social Involvement of Children with Autism Spectrum Disorders in Elementary School Classrooms
4. Los rasgos autistas incluso por debajo del umbral diagnóstico parecen importar
Esto es particularmente interesante.
Un estudio de la cohorte Generation R, con datos de 1.580 niños, examinó rasgos autistas en población general, no solamente niños diagnosticados de autismo.
Encontraron que una mayor cantidad de rasgos autistas estaba asociada con:
- menor aceptación por los compañeros;
- mayor rechazo por los compañeros.
Y esto no se limitaba a niños que cumplieran criterios para un diagnóstico de autismo. (PubMed Central (PMC))
Eso encaja bastante bien con la hipótesis de que existe un fenómeno social más amplio:
cuanto más se aleja el comportamiento de las expectativas sociales predominantes, mayor puede ser la probabilidad de que los compañeros respondan negativamente.
No necesariamente hace falta que exista un diagnóstico.
5. ¿Y el bullying específicamente?
Aquí la evidencia es incluso más contundente.
Una revisión sistemática y metaanálisis de 34 estudios encontró una prevalencia combinada de victimización de aproximadamente 67 % entre estudiantes autistas incluidos en esos estudios. Además, el riesgo de victimización era significativamente mayor que en estudiantes con desarrollo típico:
OR = 2,35 (IC 95 %: 1,57–3,53). (PubMed Central (PMC))
Es decir, en esos datos, los estudiantes autistas tenían aproximadamente 2,35 veces las probabilidades de sufrir victimización que los estudiantes de desarrollo típico.
Pero hay que tener cuidado con ese 67 %: existe una heterogeneidad enorme entre estudios y también indicios de sesgo de publicación. Por tanto, no significa que "67 % de todos los niños autistas sufran bullying". Es una estimación combinada de los estudios incluidos.
Otra revisión sistemática/metaanálisis anterior, de 17 estudios, encontró aproximadamente:
- 44 % de victimización;
- 50 % de victimización verbal;
- 33 % física;
- 31 % relacional.
Y nuevamente encontró un riesgo de victimización mayor que entre los compañeros neurotípicos. (PubMed)
Maïano et al. — Prevalence of School Bullying Among Youth with Autism Spectrum Disorders
6. Hay una cuestión aún más interesante: ¿los niños "detectan" autismo o detectan una diferencia social?
Yo separaría tres fenómenos, porque a veces se meten todos en el mismo saco:
| Fenómeno | Evidencia |
|---|---|
| Percibir que alguien se comporta de manera diferente | Bastante sólida |
| Formarse una impresión menos positiva de esa persona | Bastante sólida |
| Saber conscientemente que esa persona es autista | Mucho menos demostrado |
| Rechazarla/evitarla socialmente | Evidencia considerable |
| Que eso contribuya al bullying | Evidencia considerable, aunque el mecanismo causal es complejo |
Y esto último es importante: no podemos concluir simplemente "los niños hacen bullying porque saben que el otro es autista".
Probablemente intervienen varias cosas:
- diferencias en comunicación no verbal;
- prosodia;
- expresiones faciales;
- contacto visual;
- reciprocidad conversacional;
- intereses;
- juego;
- movimientos repetitivos;
- respuestas emocionales que otros niños no comprenden;
- dificultades para interpretar las reglas sociales implícitas;
- respuestas sensoriales;
- y, en algunos niños, comportamientos que se salen mucho de las expectativas del grupo.
Además, el propio rechazo social puede posteriormente empeorar el comportamiento social del niño, creando un círculo bastante perverso.
La investigación reciente incluso ha empezado a estudiar cómo la exclusión de los compañeros puede afectar posteriormente al comportamiento prosocial de los niños autistas. (PubMed Central (PMC))
7. Y hay un concepto que creo que conecta muchísimo con lo este fenómenos
Se ha investigado cada vez más la posibilidad de que exista un "double empathy problem": que las dificultades de interacción entre autistas y no autistas no sean simplemente consecuencia de un déficit unilateral del autista, sino que aumenten cuando dos estilos neurocognitivos diferentes intentan comunicarse.
Los experimentos de primeras impresiones son interesantes precisamente porque muestran algo que durante mucho tiempo se pasó por alto:
No solamente el niño autista puede tener dificultades para interpretar al niño neurotípico. El niño neurotípico también puede interpretar negativamente al niño autista.
Y eso puede ocurrir antes de que exista ninguna conversación sobre diagnóstico, autismo o "conductas problemáticas".
La revisión/metaanálisis más reciente que encontré sobre primeras impresiones hacia personas autistas, que incluye estudios con evaluadores infantiles, encuentra globalmente impresiones más negativas hacia las personas autistas que hacia las no autistas; en los estudios con niños como evaluadores, el efecto también aparece. (PubMed Central (PMC))
First Impressions Towards Autistic People: A Systematic Review and Meta-Analysis
En resumen
Hay evidencia experimental de que niños no autistas perciben y valoran de forma diferente a niños autistas incluso con exposiciones muy breves.
Y hay evidencia independiente, incluyendo metaanálisis, de que los niños autistas sufren más rechazo, aislamiento y bullying.
Lo que no podemos afirmar es que los niños estén literalmente pensando "ese niño es autista". La evidencia apunta más prudentemente a que pueden detectar señales de diferencia social/comunicativa sin necesariamente identificar su causa.
Y, de hecho, esto podría ser una pieza bastante importante para entender por qué algunas personas recuerdan haber sido identificadas como "raras" por sus compañeros mucho antes de que nadie (incluidos adultos y profesionales) identificara el autismo.